Un periodo sin trabajar es lo primero que mira un reclutador, pero casi nunca es un problema si lo cuentas con naturalidad. Lo que preocupa es el hueco sin explicar.
En el CV: una línea honesta
- Proyecto propio o startup: ponlo como experiencia, con lo que hiciste y por qué terminó.
- Estudios o cursos: en Formación, con las fechas.
- Cuidados, salud o motivos personales: una línea neutra basta («Pausa profesional: cuidado familiar»). No hace falta dar detalles.
- Búsqueda de empleo: si fue corta, no hace falta ponerla.
En la entrevista: 30 segundos y mirando al puesto
Qué pasó, qué hiciste o aprendiste y por qué ahora es el momento para este puesto. Por ejemplo: «Estuve 14 meses con un proyecto propio de venta online; llevaba los datos y las operaciones. Lo cerramos porque no salían los números y aprendí a tomar decisiones con datos reales. Ahora quiero hacer eso mismo en un equipo más grande».
Qué evitar
- Pedir perdón o justificarte de más.
- Inventar un trabajo o estirar fechas: se comprueba fácilmente.
- Hablar mal de tu empresa anterior.